TIPOGRAFÍA Y DISLEXIA: leer sin barreras

La tipografía está en todas partes: en libros, webs, carteles, apps… pero no todas las tipografías están pensadas para todas las personas. Para quienes tienen dislexia, leer puede ser un desafío constante, sobre todo cuando las letras se parecen demasiado entre sí.
¿Qué tiene que ver la dislexia con el diseño?
En muchas tipografías convencionales, letras como la b y la d, la p y la q, o la n y la u tienen formas casi idénticas, solo diferenciadas por su orientación. Este tipo de simetría visual puede confundir enormemente a personas con dislexia, dificultando la lectura y generando frustración.
Tipografías que piensan en todas las personas
Con esto en mente, surgieron tipografías como Dyslexie y OpenDyslexic, diseñadas específicamente para facilitar la lectura a personas disléxicas. ¿Cómo lo hacen?
- Mayor peso en la parte inferior de las letras, para anclarlas visualmente y evitar que se giren o se confundan.
- Formas más abiertas, que hacen más distinguibles caracteres similares.
- Espaciado adicional entre letras y palabras, lo que mejora la fluidez y reduce la fatiga visual.
No se trata de una solución milagrosa, y su eficacia varía de una persona a otra, pero muchas personas disléxicas afirman que estas fuentes les ayudan a leer con más facilidad. Y eso ya es un gran paso.
Diseñar para la accesibilidad
El diseño inclusivo no es una tendencia, es una necesidad. Pensar en cómo leen, ven o interactúan distintas personas es una forma de cuidar y mejorar la experiencia de vida de los demás. Diseñar con empatía es diseñar con impacto.
Esto También es Diseño
En BURACO creemos que el diseño tiene que ser una herramienta al servicio de todas las personas. Y si una tipografía puede facilitar la lectura a alguien que lo necesita, entonces está cumpliendo su función más esencial: comunicar.
Porque ya lo sabes: esto también es diseño.
